PATERNIDAD PARA UN NUEVO COMIENZO
UN NUEVO COMIENZO PARA UN PADRE Y SU HIJO

“Cuando llegaron al gentío, vino a él un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo:
Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas
veces cae en el fuego, y muchas en el agua. Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han
podido sanar. Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta
cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá. Y
reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella
hora. Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no
pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que,
si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se
pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno”.

(Mateo 17:14-21)